Síndrome de Vaca caída, un enfoque metabólico


M.V.Z. José Ruiz Arredondo.
Coordinador técnico. QUIMICA FARVET S.A. DE C.V.
La Piedad, Mich., México

M.V.Z. José Guerrero Chávez.
Responsable técnico. QUIMICA FARVET S.A. DE C.V.
La Piedad, Mich., México


El síndrome de vaca caída es un problema al que toda persona relacionada con la ganadería ha tenido que enfrentarse, especialmente quien trabaja con ganado lechero, aunque la mayoría de las veces el primer reflejo del médico o del ganadero es la aplicación intravenosa de calcio por asociar el problema a una hipocalcemia(la cual una gran parte del tiempo es la causa), esta no es la única etiología que provoca que la vaca no se pare, por lo que debemos evaluar al animal en general y contemplar todas las posibles causas para así emplear el tratamiento adecuado. A continuación abordaremos de qué se trata este problema, algunas de las principales causas del síndrome de la vaca caída y su respectivo tratamiento así como el manejo adecuado a llevar a cabo para poder regresar al animal a un adecuado estado de salud.

Se considera con este nombre a todo bovino imposibilitado de levantarse, sin un diagnóstico etiológico definido. El síndrome de «vaca caída» siempre resultó un desafío clínico difícil de resolver, no obstante siguiendo ciertas lógicas semiológicas es posible aproximarse o definir un diagnóstico preciso, y en la medida que esto ocurra más frecuente, disminuirán los diagnósticos de «síndrome de vaca caída». (Perusia 1998)

El síndrome vaca caída ha sido definido de varias formas, pero la definición más completa es la siguiente: Vaca caída es un animal peripartal, que se encuentra en decúbito esternal por más de 24 horas y que no responde a dos tratamientos sucesivos de calcio. (Gundin 2008)

| Incidencia

Entre los diferentes países existe una gran variabilidad en la incidencia de esta patología. La confusión respecto a la definición del síndrome como una entidad separada, hace difícil una evaluación objetiva. “El porcentaje de mortalidad respecto del total de casos, varía en la literatura desde un mínimo de 20% hasta un máximo de 67%. Probablemente éste último porcentaje se ajusta más a la realidad de nuestro medio, con su sistema de explotación extensivo” (COX 1982) En México este problema se presenta de manera frecuente en ganado lechero aunque no se limita a este tipo de animales ya que también es un problema que experimentan las producciones de ganado bovino de engorda, en principal medida las de producción extensiva y semi-intensiva.

| Etiología

Existen una gran cantidad de etiologías que pueden provocar el síndrome de vaca caída, sin embargo las de orígenes metabólicos tienden a presentarse en gran medida, esto debido a dietas deficientes o ingredientes de mala calidad, manejos más organizados o falta de asesoramiento por parte de un médico veterinario, sin embargo estos pueden ser solo el problema inicial ya que un animal que permanece tanto tiempo de cubito esternal compromete y lesiona tejidos blandos ocasionando entre muchas cosas la falta de irrigación sanguínea adecuada o daño en ligamentos, provocando con esto que aunque el problema inicial haya sido tratado de manera adecuada el animal permanezca aun de cubito por daños secundarios, llegando a ser estos permanentes e irreversibles.

| Etiofisiopatología

Al acercarse al Síndrome de Vaca Caída es necesario tener en cuenta las causas primarias que pueden haber provocado la decúbito del animal, e independientemente de estas, las lesiones que ocurren durante el decúbito esternal. La miositis de cadera comienza a aparecer al final de 6 horas después de que la vaca está acostada sobre el mismo lado. Un día después del decúbito, los animales demuestran flexión del menudillo, una indicación de parálisis del nervio peroneo. En realidad, esto puede ser una secuela de algunas vacas que se recuperan. Diez a catorce días después del decúbito es posible observar lesiones del nervio ciático (raíces L6-S1-2) con su decoloración y proliferación del tejido conectivo que lo rodea. Probablemente se deba a la presión osteofacial (interna y/o externa) de los músculos afectados por la fascia provocada durante el decúbito. (Simões, J. 2015)

Uno de los causantes más importantes es la hipocalcemia la cual tiende a ser la causa principal por lo que conviene prestarle especial atención a esta sin embargo no debemos de verla como la única causa y la aplicación de calcio como la única solución al síndrome de vaca caída.

| El calcio en el organismo

Es el macroelemento más cuantioso. La mayor parte de él se concentra en el tejido óseo, el cual constituye una importante reserva de este mineral. Por tal motivo, un sujeto cuya alimentación ha cubierto debidamente los requerimientos cálcicos, puede tener luego una ingesta deficiente en calcio durante un tiempo considerable sin que se resientan sus funciones. La calcemia normal es de 10 mg cada 100 ml de sangre.

El calcio desempeña ciertos roles estructurales, tales como la formación de hueso, y muchísimos roles funcionales ya que actúa, por ejemplo, como posibilitador de la dinámica de las membranas celulares, la transmisión nerviosa, la coagulación sanguínea, la acción de algunas enzimas y la contracción muscular. Esta última función es, precisamente, la que se altera en el caso de la hipocalcemia aguda posparto. (Perna, R. 1990)

| TERAPÉUTICA MAGNÉSICA

La tetania hipomagnesémica aguda es un trastorno de tipo metabólico, caracterizado desde el punto de vista bioquímico por un descenso brusco del magnesio plasmático y, desde el punto de vista clínico, por un cuadro de sinología nerviosa que cursa con convulsiones. Esta alteración ocurre asociada con la alimentación de los llamados verdeos de invierno, tales como la avena, la cebada, el centeno, etc., sembrados en suelos con exceso de abono lo cual le posibilita un rápido desarrollo. La mayor incidencia estacional se da hacia fines del invierno o principios de la primavera, época en que las condiciones climáticas hacen que los vegetales registren un rápido crecimiento. Esta enfermedad se puede dar en vacas lactantes, vacas de cría etc. La mortandad puede alcanzar valores muy altos.

El signo fundamental es la incapacidad de recuperar la estación (vaca caída). La anamnesis indicará la calidad de forraje que el animal ha estado consumiendo. El decúbito puede ser esternal o lateral, pero siempre acompañado de hiperexcitabilidad, aumento de la agresividad, exoftalmia, “mirada enfurecida”, temblores musculares, opistótonos e incordinación. En algunos casos aparece la ataxia antes que la signología típica de la enfermedad. El periodo de andar vacilante y el aumento de agresividad pueden tener una duración variable. Hay que tener presente que la tetania aguda hipomagnesémica es un cuadro clínico muy grave pues la muerte sobreviene en cualquier momento; puede producirse mientras se hace el examen clínico y en otros casos puede aparecer una crisis convulsiva al inyectar la medicación. (Gundin, A. L. 2008)

Para el tratamiento de las hipomagnesemias, se debe tener en cuenta el tipo de sales de magnesio más recomendadas y cuál es el límite máximo a administrar, puesto que si una aplicación provocara una elevación de 5 mg % de Mg+ en sangre suministrada en forma rápida, se tornaría muy peligrosa, provocando narcosis y muerte por edema pulmonar agudo. En consecuencia, la terapéutica endovenosa debe proporcionar una sal de magnesio de absorción rápida, que provoque una elevación que no supere los 2,5 mg % y que este nivel se prolongue por un lapso no menor de 6 horas. (Luca, L. 2007)

| Hipofosfatemia aguda

La hipofosfatemia aguda es un trastorno de tipo metabólico caracterizado, desde el punto de vista bioquímico, por un descenso brusco del fósforo plasmático y, desde el punto de vista clínico, por una paraplejía posterior con imposibilidad de recuperar la estación. Se presenta en vacas de 2 años en adelante, tanto de razas lecheras como de carne, y en cualquier momento de su ciclo reproductivo, es decir que, en general, no tiene relación con el parto o el período de gestación. Respecto a la época del año en que es más factible su presentación, si bien algunos autores hablan de una mayor incidencia en invierno y primavera, nosotros hemos observado una distribución uniforme a lo largo de todo el año. El fósforo es, después del calcio, el mineral más abundante en el organismo. La mayor parte de él (más del 80%) se encuentra en los huesos, los cuales actúan como reservorio. Otras localizaciones importantes de fósforo son los riñones, el cerebro y los músculos. La fosfatemia normal del bovino es de 5 mg cada 100 ml de sangre. Las funciones del fósforo dentro del organismo son múltiples. A modo de resumen, se pueden mencionar algunas de ellas:

a) Es integrante de los sistemas de amortiguación (ácido fosfórico-fosfatos) responsables del equilibrio ácido/base del medio interno.

b) Es constituyente plástico de la matriz ósea.

c) Es integrante de los ácidos nucleicos.

d) Es componente de los fosfolípidos.

e) Constituye las moléculas de transferencia y uso de energía: ATP, fosfato de creatina, GTP y CTP, entre otras. La última función señalada, cuando se altera por deficiencia del catión, es probablemente la responsable de los trastornos musculares que llevan al cuadro de vaca caída. La ATP es el compuesto liberador de energía por excelencia dentro del organismo (aunque no el único). Esa energía es requerida para llevar a cabo muchas de las complejas reacciones del metabolismo intermedio de los hidratos de carbono, proteínas y lípidos, por un lado, y para que funcione el sofisticado mecanismo de la contracción muscular, por el otro. Los hidratos de carbono, alimentos energéticos por naturaleza, sufren fundamentalmente dos procesos en los que interviene el fósforo: la fosforilación (interviene la ATP) y la fosforólisis (interviene el ácido fosfórico). (Perna, R. 1990)

Es importante señalar que aunque la deficiencia de forofo representa ser la causa del menos del 10% de los casos de vaca caída una suplementación parenteral ayuda a que el animal recupere su musculatura y regrese en menor tiempo a su condición corporal ideal.

| Pruebas complementarias de diag­nóstico

Hay etiologías que necesitarán indefectiblemente de pruebas complementarias para su diagnóstico, algunas de estas pruebas son de fácil realización a campo y otras necesitarán ser realizadas en el laboratorio o centros especializados.

Se puede investigar:
-ORINA:
* Mioglobina
* Hemoglobina
* Cuerpos cetónicos
* Glucosa
* Pigmentos biliares
* Proteínas
* Ph
-SANGRE:
Examen Hematológico:
* Recuento globular
* Leucograma
Bioquímica sanguínea:
* GOT y CPK
* Urea, Creatinina y Proteínas
* Calcio, fósforo y Magnesio
* Glucosa
-LIQUIDO RUMINAL:
Análisis físico-químico
-LIQUIDO CEFALORRAQUIDEO:
Análisis físico-químico
Análisis infeccioso
-BIOPSIA MUSCULAR
-RADIOGRAFIAS (Perusia, O. R. 1998)

La prueba que puede orientarnos mejor suele ser una bioquímica sanguínea ya que esta nos revelará más concretamente bajos niveles cuando se trata de alguna deficiencia, sin embargo muchas veces las condiciones del animal no nos permiten esperar resultados del laboratorio por lo que una opción es tomar una muestra de sangre y después hacer la aplicación del tratamiento según el padecimiento que más se sospeche y sea más viable a la evaluación, los resultados de laboratorio confirmarán si el diagnóstico fue acertado o debe hacerse alguna corrección en el tratamiento.

| Conclusión

Si bien el síndrome de la vaca caída puede ser causado por múltiples causas es importante señalar que la gran mayoría de estas son de origen metabólico por lo que debemos prestar atención al manejo nutricional que le damos a nuestros animales, así como realizar una adecuada suplementación cuando se le da algún manejo al ganado, debemos pensar que por estadística muy probablemente nos estemos enfrentando a un problema metabólico originado muy probablemente por deficiencias nutricionales, sin embargo no podemos descartar otros padecimientos, de igual manera no debemos olvidar que la postración de los animales desencadena aún más problemas por lo que además de atender el problema principal se debe de contemplar el uso de electrolitos, soluciones glucosadas o formulas reconstituyentes así como elementos que nos ayuden a restablecer la condición de nuestros animales afectados y los lleve a un estado de homeostasis.

Cuando es el caso de un problema de hipocalcemia o vaca caída por deficiencia de calcio, magnesio o fosforo, QUIMICA FARVET ofrece la opción de tratamiento para administrar un suplemento a base de calcio, como es el producto CALCIOVET VITAMINADO.

Para corregir el desgaste de energía metabólica durante el parto, se cuenta con un complemento básico el cual es el producto CATOVET B12, a base de Butafosfán o fosforo y Vitamina B12.

Así como un suero reconstituyente, el producto HIDROVITAMI INYECTABLE, el cual cuenta con electrolitos, vitaminas, aminoácidos y dextrosa.

| Bibliografía:

COX, V.S. (1982). Patogenia del síndrome de la vaca caída.Therios, vol 0 N° 0

Dr. De Luca, L. (2007) VACA CAÍDA, Laboratorios Burnet, Bs. As., Argentina. Extraído de: www.produccion-animal.com.ar

Gundin, A. L., Sereno, D. P., &Maisterrena, V. D. (2008). Síndrome de vaca caída: causas más frecuentes.

Perna, R. L. (1990). Manejo clínico del síndrome Vaca Caída. (pág. 10-11)

Perusia, O. R. (1998). El síndrome de la vaca caída: su exploración clínica. Anales. LII. 21.

Simões, J. (2015). Síndrome da vaca caída: etiofisiopatologia e o seumanejo. Proceedings of the 5th jornadas de Medicina Veterinaria ICBAS, Porto, Portugal, 2-9.

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